C/Escritora Ángeles López de Ayala nº7, Bloque 4 - 1ºB. 14005, Córdoba
Acompañamos a niños, adolescentes y a sus familias en la recuperación de una relación sana con la comida, con un abordaje adaptado a cada etapa evolutiva.
Este tipo de trastornos están poseídos por un fuerte componente emocional y social. Los que se dan más habitualmente son:
Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) son condiciones de salud mental complejas que se manifiestan a través de comportamientos alimentarios persistentes y alterados. En niños y adolescentes pueden afectar seriamente al crecimiento, al desarrollo físico y al bienestar emocional.
Identificar a tiempo los cambios en los hábitos, la obsesión por el peso o el aislamiento social es fundamental para un pronóstico favorable.
El entorno familiar es el pilar principal de apoyo. Ofrecemos herramientas para que los padres puedan acompañar sin juzgar.
Es un trastorno que se da con más frecuencia en la adolescencia y principalmente en el sexo femenino, aunque también hay casos en varones. Existe una distorsión de la imagen corporal. En muchas ocasiones este tiene su inicio, debido a una acontecimiento vital estresante o comentarios irónicos acerca de su imagen corporal.
Se caracteriza por llevar a cabo conductas para perder peso, como reducción en la ingesta de alimentos, ejercicio excesivo… Y en fases más avanzadas provocación del vómito, abuso de laxantes…
Viene acompañada de síntomas físicos como la pérdida de peso, ojos hundidos, piel seca y pelo débil, estreñimiento, amenorrea (pérdida de la menstruación), aparición de vello… Entre otros.
Al igual que en la anorexia existe una fuerte preocupación por la imagen corporal, pero aquí hay atracones de comida, normalmente hipercalórica, que es compensado posteriormente con vómitos o abuso de laxantes.
Al igual que en el trastorno anterior, se da con más frecuencia entre adolescentes del sexo femenino.
En muchas ocasiones aparecen combinados episodios de anorexia y bulimia.
Algunos de los síntomas físicos que aparecen aquí son arritmias, callos en el dorso de las manos, caries y erosión del esmalte dental, dolor y distensión abdominal… Entre otros.
Combinamos precisión clínica con una sensibilidad profunda para tratar cada caso de forma única.
Enfoque centrado en la familia para reconstruir la dinámica de comunicación y el soporte nutritivo en el hogar.
Rehabilitación nutricional progresiva y sin estigmas.
Trabajo sobre la distorsión de la imagen y el autoconcepto.
Coordinación con los profesionales médicos de referencia para el seguimiento de la salud física cuando el caso lo requiere.
Tratamiento
Normalmente, este tipo de trastornos necesitan de un largo seguimiento, debido al riesgo de recaídas.
Al igual que en otros casos, dependerá de la evolución del paciente que se necesiten más o menos sesiones.
Más comúnmente, se ha llevado el abordaje desde un enfoque Cognitivo-Conductual, el cual es efectivo. Se le dará una especial importancia al tratamiento de los pensamientos irracionales sobre la comida y la imagen corporal, así como a la baja autoestima.
Actualmente, se han ido conociendo terapias muy efectivas y más rápidas en alcanzar objetivos deseados en este tipo de trastornos. Hablamos de la terapia EMDR, que, combinada con la anterior, puede hacer grandes avances en los pacientes.
Cada intervención se adapta a la etapa evolutiva del niño o adolescente.
Metodología de precisión
Nuestro protocolo se basa en los últimos avances de la neurociencia y la psicología clínica, adaptando cada intervención a la etapa evolutiva del niño o adolescente.
Análisis profundo biológico, psicológico y social inicial.
Objetivos claros y medibles consensuados con la familia.
Soporte continuo y herramientas de gestión emocional inmediata.
No dudes en contactar para una primera evaluación. Estamos aquí para acompañarte en tu proceso de cambio.