Los niños con discapacidad en muchas ocasiones se encuentran entre los más estigmatizados y excluidos. Debido a la falta de conocimientos sobre la discapacidad y las actitudes negativas relacionadas pueden dar como resultado la marginación de los niños con discapacidad dentro de la familia, la escuela y la comunidad. En aquellas culturas donde el nacimiento de un niño con discapacidad está asociado a la culpa, la vergüenza y el miedo, ese niño suele ser ocultado, maltratado y excluido de actividades que son cruciales para su desarrollo. Esta discriminación da lugar a una privación hacia los niños en algunos aspectos del desarrollo, y como consecuencia éstos tener carencias en distintos planos, como puede ser: malos resultados en materia de salud y educación, baja autoestima, interacción limitada con los demás y mayor riesgo de sufrir violencia, abuso…
La intervención temprana en discapacidad, está dirigida a niños con trastornos del desarrollo o riesgo de padecerlo en edades comprendidas entre los 0 meses y los 6 años aproximadamente. Se trabajan de forma conjunta las distintas áreas de desarrollo del niño, como son: motora gruesa, motora fina, cognitiva, lingüística, socio-afectiva y adaptativa, intentando potenciar al máximo las posibilidades físicas e intelectuales del niño mediante la estimulación continúa. Los niños que nacen con cualquier tipo de retraso de desarrollo corren el riesgo de quedarse atrasados en relación con su potencial educativo.
Cuanto más rápido un niño recibe atención para tratar los efectos de su discapacidad, más tiempo hay para efectuar resultados positivos con respecto a su aprendizaje.
Desde la intervención temprana en la discapacidad o trastornos del desarrollo Córdoba, vamos a marcarnos distintos objetivos:
- Una de nuestras prioridades, y quizás la más importante, va a ser desarrollar las capacidades del niño.
- Debemos normalizar el curso del desarrollo en la medida de sus propias características y posibilidades. Hay que tener en cuenta la individualidad de cada niño.
Reducir los efectos de una deficiencia o déficit sobre el conjunto global del desarrollo del niño o niña es una labor prioritaria.
- Prevenir la aparición de trastornos secundarios.
- Favoreceremos a su integración familiar, educativa y social, mejorando su bienestar y potenciando al máximo su desarrollo de autonomía Queremos hacer niños independientes en la medida de lo posible, que puedan defenderse y atender a las demandas de la sociedad en la que vivimos.
- Trabajaremos para facilitar la adquisición de habilidades adaptativas.
Hay que optimizar, en la medida de lo posible, el curso del desarrollo del niño o niña.
Para ello trabajaremos en su desarrollo social, afectivo y emocional, potenciando su autoestima. Estos aspectos son importantes en cualquier niño, aún más cuando existe algún tipo de discapacidad.
- Proporcionar al niño o a la niña un ambiente lo más estimulante y rico posibles, partiendo siempre de su entorno natural (familia, escuela, comunidad…).
- Hay que marcar una línea de trabajo enfocada a la promoción de actividades funcionales, que tengan un sentido claro, incluyéndolas dentro de las actividades de su vida diaria.
- Introducir los mecanismos necesarios de compensación, de eliminación de barreras y adaptación a necesidades específicas.