El tratamiento para el trastorno de un déficit de atención debe de ser combinado: tratamiento psicológico y tratamiento farmacológico.
Desde el punto de la intervención psicológica, emplearemos técnicas propias de la modificación de conducta, con el objetivo de extinguir las conductas no deseadas, así como aumentar las deseadas.
Algunas de las técnicas que empleáremos son: reforzamiento positivo y negativo, castigo, extinción, control de estímulos…
Para poder llevar a cabo de manera óptima una buena intervención en un paciente que presenta un diagnóstico de TDAH o TDA (trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad ) es necesario e imprescindible llevar a cabo una EVALUACIÓN que nos permita confirmar o aproximarnos lo más posible a ese diagnóstico.
Para ello y al igual que cualquier otro paciente que asiste a consulta, debemos tener una primera entrevista con la persona en caso de ser mayor de edad o con los padres y después con el niñ@ en caso de ser un menor. Si durante esta primera sesión y atendiendo a la demanda del paciente identificamos que la información que estamos recogiendo nos acerca a un diagnóstico de TDA-TDAH, el resto del proceso de evaluación tendrá que ir dirigido a determinar un diagnóstico diferencial con otros tipos de trastornos para posteriormente especificar si realmente estamos ante un caso de TDA-TDAH.
Actualmente no existe ninguna única prueba específica que determine si un paciente tiene este trastorno, pero si hay un conjunto de test, cuestionarios, baterías que nos llevan a diferenciarlos de otros y así acercarnos a un diagnóstico certero.