C/Escritora Ángeles López de Ayala nº7, Bloque 4 - 1ºB. 14005, Córdoba
Un abordaje clínico y multidisciplinar para recuperar el control sobre los impulsos que interfieren en tu vida personal, familiar y laboral.
Jugar o apostar siempre se ha considerado una actividad lúdica que puede proporcionar placer, divertimento, excitación, pero en algunas personas, esto se transforma en una conducta dependiente, en la cual fracasa una y otra vez en su intento por resistirse al deseo de jugar, aunque hacerlo le provoque serios problemas en su vida personal, social, laboral y familiar.
Existen diversas formas en que se presenta este trastorno, afectando diferentes áreas de la vida diaria.
Impulso recurrente de robar objetos que no son necesarios para el uso personal ni por su valor monetario.
Provocación deliberada e intencionada de incendios en más de una ocasión, asociada a una fascinación por el fuego.
Conducta de juego persistente y recurrente que altera la vida personal, familiar o profesional.
Episodios aislados de dificultad para controlar los impulsos agresivos, que dan lugar a actos violentos o a la destrucción de la propiedad.
La persona afectada por las pérdidas continuas juega para hacer frente a ellas, incrementándolas aún más, aumentando su malestar y llevándole a una situación dramática. La persona comienza a mentir, a ocultar sus episodios de juego, a solicitar préstamos a otras personas no reconociendo su problema y por tanto no solicitando ayuda.
Abordaje multidisciplinar para una recuperación integral, combinando psicoterapia y tecnologías de neuromodulación para fortalecer el control inhibitorio.
Para la intervención en casos de juego patológico es necesario una evaluación exhaustiva del trastorno:
Después de establecer un diagnóstico se planificará un plan de intervención, estructurado en sesiones, para poner en marcha proceso terapéutico. La duración del tratamiento dependerá de la evolución de cada cliente y en él se incluirán también las sesiones de seguimiento.
Uso de tecnología avanzada de neurofeedback para entrenar la autorregulación cerebral y fortalecer los circuitos de control inhibitorio.
Terapia cognitivo-conductual enfocada en la identificación de disparadores y la reestructuración de patrones de pensamiento automáticos.
Evaluación psiquiátrica para determinar si es necesario un apoyo farmacológico que estabilice la neuroquímica cerebral.
No dudes en contactar para una primera evaluación. Estamos aquí para acompañarte en tu proceso de cambio.